María
luisa Bejarano H.
En
la vida de luz Elena Osorio.
Mi nombre es
Luz Elena Osorio, soy de Guacari del Valle y les voy a contar parte de mi
historia de vida. Imagínese que yo toda la vida viví en el pueblito, allá mi
papa se murió cuando nosotros éramos muy jóvenes.
Tengo dos
hermanos, uno mayor y una menor. Mi mama fue siempre maestra de escuela, con
esa profesión ella nos levantó a todos con mucho esfuerzo, tuvimos muchos
inconvenientes pero ella logró que todos estudiáramos en la Universidad del Valle,
por lo tanto yo también conseguí trabajo allá en Guacari. Estuve trabajando
varios años de maestra de bachillerato en artes. Yo soy licenciada en educación
básica primaria.
También me
enamore de un joven que iba a visitar a unos amigos ahí cerca de mi casa en Guacari,
él era de Bogotá. Entonces tuvimos química, nos enamoramos y resulte casándome.
Llevo 12 años de casada con el pero él vivía aquí en Bogotá y yo vivía en Guacari.
Entonces yo quería tener mi hogar, pedí un traslado a Bogotá y se dio, me vine
a vivir con él pero deje mi familia, eso no lo he podido superar todavía porque
para mí fue muy duro dejar a mi mama y a mis hermanos yo nunca me había
desprendido de ellos, y venir a una ciudad tan grande como ésta me
aterra en este momento todavía.
Como conté llevo 12 años de casada y
tuve dos hijas. Mi hija mayor tiene 10 años, se llama Gabriela y es una niña
con una discapacidad porque se demoraron en el parto.
Bueno cuando Gabriela nació nosotros no supimos nada, nos dijeron era que había tenido un poquito de complicación en el parto pero no nos dijeron que la niña tomó líquido amniótico. La niña nació con ictericia, que tiene el color amarillo amarillo amarillo, entonces la pusieron bajo unas lámparas rojas para quitarle el color amarillo de la piel. A medida que iba pasando el tiempo yo notaba que la niña no se volteaba, todas las cosas que hacen los bebes como cuando empiezan a gatear. Como yo soy maestra, yo sabía que a tal mes la niña debería voltearse, debería gatear, moverse y todo eso y la niña no lo hacía, entonces ahí fue cuando descubrimos con mi esposo que la niña tenía problemas. Me sentí muy triste porque era mi primer hija y era digamos como lo más anhelado para nosotros. Entonces empezamos con mi esposo a darle todos los apoyos médicos, los apoyos de terapia para que la niña pues no tuviera mucho retraso. Pero fue muy triste para mí y en algún momento pensé que era como un castigo de la vida o algo, no sé alguna cosa, porque nosotros no tenemos herencia ni nada, él ni yo tenemos herencia de niños con problemas pero si fue muy triste y aceptarlo fue durísimo.
Bueno mi situación con Gabriela ha sido muy especial. Para lograr lo que ella es en este momento nosotros tuvimos que ir con mi esposo y colocarla en unas terapias, se llaman hipo terapia, en esta la niña se montaba sobre un caballo y este ejercicio le enseñó a caminar. Ella no se sostenía en ese momento pero ya se sostiene, ya camina solita, ya controla esfínteres. La hipo terapia le sirvió bastante, eso fue por los lados de sopo la llevamos cada ocho días.
Otra cosa, para hablar nosotros le hemos pagado fonoaudióloga, terapista de lenguaje en la casa y ella ya más o menos se hace entender y habla media lengua. Ella expresa todo lo que ella quiere, le fascina andar en bus porque casi siempre nosotros por la angustia la sacamos es en carro, entonces ella le fascina andar en bus, en Transmilenio. Ella se divierte mucho porque eso como que la maravilla, la pone feliz esa situación.
Gabriela está en un colegio de niños con discapacidad y nos ha contado que tiene novio. Es un niñito también discapacitado pero se quieren mucho, ella es muy amorosa con él y el niño también con ella. Gabriela hasta ahora está empezando a coger el lápiz, pero sólo puede coger lápices gruesos para colorear porque la pinza para coger un lapicito pequeño de color ella no lo puede hacer todavía. Ella no puede recortar, muchas cosas de motricidad fina. Pues yo le hablo por mi especialidad no, que yo soy maestra. La motricidad fina son los movimientos de los dedos, de la mano. Ella casi no los puede hacer entonces en el colegio especial a nosotros nos explicaron que eso es lo que están desarrollando con Gabriela, la motricidad fina, ayudándole con la motricidad gruesa (que es mover las piernitas), ayudándole con el habla porque por su discapacidad siempre es complicado que ella se haga entender con los demás.
El colegio donde ella estudia tiene ruta, la recogen a las 6:30 de la mañana y vuelve a las 12:30 del día, es una jornada corta y los atienen con mucho cariño, se nota que hay personas muy especializadas para manejar la situación de Gabriela.
Nosotros estamos muy contentos ahí porque ya va cumplir dos años en esa institución y está muy bien, lo único es que el nivel intelectual de Gabriela teniendo 10 años en este momento es como el de una niña de cinco años. Ella nunca va poder llegar, digamos al nivel intelectual igual al de la edad, porque es imposible ya que tiene un atraso muy muy diferenciado en eso.
Es una niña muy tierna con todas las personas que ve, las abraza, las besa. Le fascina comer pescado y no le gusta la pasta. Come mucho pero es una niña delgada, eso si se acuesta muy temprano, tiene sus horarios y sus hábitos muy bien marcados, le fascina ver televisión. Con su hermana a veces es muy agresiva entonces pelean mucho y la hace llorar, le gusta hacer llorar a la hermana, ella sabe que la está molestando y la hace llorar en demasía y la hermanita pues tan bobita que se deja cómo sacar el mal genio de ella.
Tenemos una perrita pequeña que compramos hace como dos o tres meses con mi esposo, los terapistas en el colegio dijeron que un animalito le servía mucho Gabriela ella es muy amorosa con su perra, la adora, se acuesta con ella, se mete en la alcoba y regaña a la perra en su media lengua pero la perra se queda quieta mirándola y escuchándola. Eso le ha ayudado mucho a Gabriela porque ya con la hermanita van y llevan la perrita a hacer sus necesidades y vuelven y suben, porque nosotros vivimos en un sexto piso. Ella ha progresado mucho, yo tengo la esperanza de que ella algún día logre hacer muchas cosas a pesar de sus limitaciones y su discapacidad.
Tengo una niña de ocho años,
Valentina, ella si es normal y ayuda mucho a su hermanita. Es una niña muy
rebelde y sólo le gusta como bailar, tiene como un mundo diferente, ella vive
en un mundo diferente.
Mi mamá se murió hace ocho años, eso
fue muy duro me impactó muchísimo porque era la persona que más quería y al
morir ella tan lejos yo también empecé a sentirme con mucha tristeza en esta
gran ciudad. No lo podido superar, este es el momento que estoy tratando de
buscar un Traslado para irme otra vez para el valle pero no ha sido posible. Yo
trabajo con una escuela del distrito en el suroriente Bogotá y es complicado
conseguir una persona en el valle que se venga para acá a Bogotá a trabajar y
que tenga pues mi mismo salario, todo es complicadito. También tengo un poco de
conflictos con mi esposo porque el es muy duro con la niña menor, con Valentina,
pero le alcahuetea mucho a Gabriela entonces ahí hay mucho Roce, mucho problema
con él.
Prácticamente esa es mi historia de
vida, muy triste porque aquí todavía me siento muy mal, no me puedo acomodar a
esta ciudad, hay días en que quisiera salir corriendo irme para mi pueblo,
añoro mucho mi casa, el clima aquí el frío me deprime mucho y no soy capaz de
salir sola, solo voy del trabajo a la casa y la casa al trabajo. Bueno esa es
mi historia de vida.
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